martes, 8 de septiembre de 2020

Pórtense bien


Pórtense bien

Cuando la ciudad parecía que iba a morir de inanición, de repente, sin avisar, aparecieron los de «Ain't Misbehavin» y recargaron baterías al espectador alegre y confiado. Por la platea del Victoria, para aplaudir el acontecimiento, ha desfilado ya buena parte de la jet. Vimos a Amparo Soler Leal, guapa en blanco y negro con Alfredo Matas; Leopoldo Pomés, Oriol Maspons, Joaquín Garí y Silvia Riera, Paco Duffo, Rafael Pradas [entusiasmado) y Yago Pericot. En un palco, una noche, el cónsul de los Estados Unidos en Barcelona y su esposa, sonreían satisfechos ante la representación cultural. Días antes habían ofrecido en su residencia un coctel para festejar el éxito que la ciudad comenta. Míster Albert N. Williams y su esposa Aroni son encantadores, hablan catalán y tienen la palabra justa para cada invitado. A destacar la belleza de la señora Williams quien, si la memoria no me es infiel, fue Miss Universo allá por los años cincuenta. En el jardín, degustando ¡los selectos platillos cocinados por el servicio filipino, destacamos a Enríe Majó en su primera salida tras las operaciones, Joan Monleón y Nuria Feliu, Ventura Pons, Marisa Híjar, Lola Martínez, Anna Frígola, Marta May y Josep M.a Forn, Montanyes, Nello y la cada día más esbelta María Josep Arenas, con noticia monologa! para destapar en breve.



Todos alrededor dé Teresa, Ivette, Julia, Ellia, Leslie, Dan, Lonnie, esos pequeños grande s magos que han arrancado un pedazo de Broadway y lo han traído en sus gargantas, en sus cuerpos, con toda su alma, para satisfacción de una afición necesitada de ellos y su buen hacer. Bueno, de una gran parte de afición, pues una de las roches, tras el descanso, Hermann Bonnin, director del Centre Dramátic de la Generalitat de Catalunya y Sabine, encargada de los servicios de música de dicho organismo, confesaban su ligero sopor. Estamos de suerte, pensé. Si esto apenas les distrae, su nivel de exigencias ha volado tan alto que la próxima temporada, aficionados, prepárense a tener en Barcelona a lo mejor del mundo. De lo contrario será mejor que se queden en casa, a leer. En fin, un recuerdo selecto para María Teresa ConÜI, jefe del departamento cultural del consulado, quien supo coiocar todo en su justo punto, atenta y cordial.

También se portó bien Carme Casas. Organizó comida y cena para abrir «El bon raig», cervecería instalada en pleno centro de Neichel.

Luego, por la noche, fiesta «in sítu» para un everbody selecto. Jordi Estadella hizo su programa de radio con Alain Kelepikis, los dibujantes Romeu, Tom y Osear, Eugenio y Nuria Feliu.

Por allí caímos con Antoni Senillosa y Carmina Hernando. En mesas separadas degustamos a lo largo de muchas horas frías que hubieran podido estar mejor dispuestas: la calidad, exquisita, se perdía en aras de un innecesario compás de espera. Elisenda Nadal, en beige y negro, elegante como de costumbre, «perdió» a su esposo Jesús Ulled quien tuvo que partir a otra celebración. Pero se encontraron después, no teman.

Ahogados en eI dorado líquido tropezamos con Josep Massagué. Anda el hombre con mala pata, y eso que es de los que mejor se portan. Resulta que, con el tobillo roto, acude a ver. «El rey Lear», firmado Narros, vestuario Cornejo . Y encuentra que Ja mayor parte de la ropa son los diseños que él hizo para el Macbeth que montaron en el Nacional la temporada pasada. Y que le había confeccionado en Peris, Al borde del soponcio, le dejo para ir a Orotava donde Josep M.* Luna presenta su Orocarta.



Ya no habrá más recitado de menús selectos, ahora, se podrán leer, pero seguiremos sin saber los precios, pues no constan en el diseño de Miró. La señora Ferrusola, elegante con su Rosser nuevo y primaveral, se resiste a cambiar de peinado, pienso que ni para unas elecciones lo haría. Está muy suelta en el discurso, que cierra los parlamentos de Frederic Roda y el propio Luna, que sigue teniendo el comedor más barroco de la ciudad y uno con la cocina más cuidada. Entre la multitud apuntada al desfile de perversidades estomacales (saben bien y engordan más), se hallaban Tiziana Lanza, Luis Sagnier, Montserrat Agell. Y una sorpresa: la bella azafata era Nene Klein de Raventós, esposa del peletero.

También Jose de Actual fueron buenos chicos y en Bocaccio, a les órdenes de Carlos Bosch tomaron sus copas en orden, como buenos amigos. El director de la publicación Agustín Valladolid no quiso perderse ta fiesta, tan distinta y sin vips a la organizada en Madrid. Todo eran amiguetes de prensa, con ganas de trabajar y en serio. Fue, casi, el imperio de los sentidos estilísticos puestos en orden, sin concierto, todos en la misma dirección.

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